Reseña: Resident Evil 3 Remake, no puedo enojarme con Nemesis

Resident Evil 3 regresa para recordarnos una de las verdades más grandes de toda la serie.
César
Resident Evil 3, sin el Nemesis en el título | Foto: Capcom

El recuerdo de Nemesis es probablemente uno de los más grandes que tengo en mi cabeza a la hora de pensar en mi infancia junto a un PlayStation. No acabé Resident Evil 3 en aquellos días, pero podía unirme sin problemas a la conversación sobre lo aterrador que había sido este pasaje para los que tuvimos la oportunidad de jugarlo.

Nemesis es probablemente el villano más popular de la serie y uno de los más grandes en la historia de Capcom. Ni siquiera la horrible película de Paul W. S. Anderson le quitó importancia al arma biológica de Umbrella. Lamentablemente son esos increíbles recuerdos los que hoy dejan un poco bajoneados con el regreso de Nemesis en el esperado remake de Resident Evil 3. Nada que nos haga sentir decepcionados, pero al final solo queda la verdad de la que el mundo no quiere hablar: es mejor Resident Evil 2.

STAARRRRRRS!!!!

Para esta reseña me voy a enfocar únicamente en la campaña de Resident Evil 3 Remake, porque ni siquiera he bajado Resistance y no quiero afectar mi racha de buen gusto entre este título y la remasterización de Modern Warfare 2. Así que vamos a empezar.

Una vez más tomamos el control de Jill Valentine, la valiente (lo hice) miembro del Escuadrón Especial de Tácticas y Rescate de Raccoon City, mejor conocidos como los S.T.A.R.S.. Han pasado un par de meses desde que Jill y el resto de sus compañeros atendieron una misión a las afueras de la ciudad y detuvieron el primer brote del T-Virus que se propagó en la Mansión Spencer. Por desgracia, aquel incidente solo ha sido el comienzo, pues la infección tiene varios días afectando todo Raccoon City.

La misión, aunque bien conocida por cualquier jugador que se respete, cobra un nuevo sentido en nuestros días… pues la cinemática inicial nos da un duro golpe que nos hace temblar un poco más de lo que esperábamos. En fin. La acción comienza rápido y los cambios de Capcom se hacen evidentes, una Jill Valentine que tiene más peso dramático y emocional en sus acciones, una ciudad que de verdad se siente en peligro y un enemigo al que vas a jurar detener a toda costa.

No pasas ni 10 minutos con el control en la mano cuándo Nemesis se hace presente para recordarte lo bonito que era tu infancia lejos de cualquier responsabilidad en un maratón de todo el día frente al PlayStation. Nemesis sigue teniendo el toque, es preciso a la hora de hacerte saltar del asiento y aunque sabes que se aproxima, seguramente te va a sorprender en más de una ocasión durante todo el juego.

Rompiendo la cuarta pared como nunca | Foto: Capcom

Lo que ha cambiado drásticamente es la forma en que Jill se enfrenta al villano, pues este -a pesar de seguir siendo invencible- es un poco torpe a la hora de atacar. En más de una ocasión nos enfrentaremos a él en lugares con objetos -poco- sutilmente colocados que darán pauta a una pelea complicada, pero no imposible. No, no podrás vencerlo antes de tiempo, pero el miedo a repetir tu avance pasará a un segundo o tercer plano.

Durante tu travesía por Raccoon City Nemesis será el punto de transbordo de una zona a otra, la señal que te dice “ya no hay más por explorar”. Una idea contradictoria al extenso escenario que parece haber dentro del juego. Y es que siendo Nemesis el plato fuerte, el resto de los enemigos son una señal de cómo va la situación; tenía mucho tiempo que el meme del “cuarto de municiones” no cobraba tanto sentido como en este Resident.

Una bienvenida clásica | Foto: Capcom

A diferencia del juego original, la historia de esta entrega no gira entorno a Nemesis. O sea, sí lo vemos más seguido que a cualquier otro antagonista, pero es como si Capcom le quitara el foco para que entre documentos, diálogos y la puesta en escena nos clavemos un poco más a la historia de Umbrella. Resident Evil 3 Remake no es una calca del original, sino una suerte de reimaginación que busca acomodar todo para lo que podría ser un nueva visión de la serie.

La evolución de Jill Valentine, la incorporación de Carlos Oliveira en más de un episodio y con un sentido narrativo distinto, el reacomodo de la historia para evitar problemas en el canon y la sutil presencia de un plan mayor en Umbrella, dejan entrever que Capcom quiere algo más que un nostálgico viaje al pasado. Al principio podría parecer que el Capcom de las microtransacciones apareció con una nueva gallina de los huevos de oro, pero creo que los japoneses de verdad intentan arreglar el desmadre que cargan desde hace 20 años con la serie.

Raccoon City, donde todo comenzó

¿Cerebros? | Foto: Capcom

Regresemos un poco a Resident Evil 2 Remake, título que había sido pocas veces recuperado por Capcom. El juego llegó después de años de súplicas, marcó un precedente para el género survival horror y hasta fue nominado al GOTY (nosotros lo elegimos como Juego del Año). Capcom regresó de entre los muertos (medio muertos porque no estaban en su peor momento) con una sorpresa inédita en la industria.

Resident Evil 3: Nemesis, por otro lado, es uno de los más populares de la serie. Lo vimos en Game Cube y hasta en el cine; Nemesis llegó a Marvel vs. Capcom; los chistes de STAAAAAARS están por todos lados; y todos nos contamos en la primaria y secundaria nuestras vivencias con el juego. Recrear Resident Evil 3 no era necesario… más que para acomodar todo en su lugar y eso es lo que aprovechó Capcom.

Seguro esa pistola funcionará | Foto: Capcom

Es así como Resident Evil 3 Remake se sacrifica para que la experiencia a futuro tenga sentido. Escenarios emblemáticos y otras características desaparecieron para hacer más ágil la historia, definir mejor a la protagonista, montar una campaña para dar sentido a Carlos y hasta bajarle dos rayitas al legado de Nemesis. Al final paso lo que debía pasar: Resident Evil 3 no es mejor que Resident Evil 2, solo lo tenemos más aferrado a nuestro corazón. ¿Me explico? Espero que sí…

A pesar de todo lo anterior, Resident Evil 3 se siente bastante corto y menos aterrador que el remake del año pasado y eso también tiene una explicación.

Valentine, Jill Valentine

Ese traje sí se puede ver | Foto: Capcom

RE3R es un juego que tiende más a la acción que al terror… o al suspenso, que es lo que explotó por completo RE2R. Escapar de Nemesis nos mantiene alertas casi todo el tiempo, lo que le baja un poco a la complejidad de los zombis normales y los diferentes Tyrants o como sea que se llamen los monstruos de las cloacas. Y si a eso le sumamos que ya vamos curtidos por el doble viaje a la comisaría del año pasado, pues llegamos muy bien preparados.

Raccoon City completa es menos exigente que la comisaria. Por ejemplo, en mi recorrido con dificultad media, las balas nunca fueron un problema y las muertes de Jill fueron considerablemente menos que las de Leon y Claire. Destacó que iba muy preparado por mi experiencia en RE2, pero aún así me resultó “fácil” avanzar en el juego. Hasta la búsqueda de objetos clave me la aventé sin contratiempos y cuando sentí que me faltaba algo Nemesis me recordaba que se había acabado el tiempo.

Ese enemigo solo es molesto por acabarse tus balas | Foto: Capcom

Y si no me crees la idea de un juego más de acción que de terror espera a las misiones con Carlos. Nada que ver con Resident 5 o 6, pero seguro así se siente todo Resistance; ese toque de Left 4 Dead y una hermosa adicción a las balas. Fue con Carlos donde más buscaba munición, pero por abusar del gatillo, con más moderación la misión se acabó rápido y sin contratiempos.

Sí, toda la experiencia nos hace sentir en un juego muy corto, pero en general recibí lo que necesitaba por parte de la historia. Jill Valentine ha sido renovada y eso se percibe desde el cambio de la faldita, hasta las intensas pesadillas que tiene cada noche. Con Carlos no me encariñe ni nada parecido, pero logré comprometerme con él para mantener a salvo a Jill y derrotar a Umbrella. Además, las misiones con Carlos conectan algunos cabos sueltos de Resident Evil 2 Remake… para que el futuro disco con ambos juegos se sienta como un paquete completo.

Un clásico, es lo que es | Foto: Capcom

Aprovecho este espacio (dentro de la reseña, no la reseña como tal), para hablar del gameplay… el cual es exactamente igual que el de Resident Evil 2 Remake. Armas, controles, movimiento, objetos y hasta las combinaciones, todo es igual que con Leon y Claire, menos el cuchillo; pues en RE3R no se desgasta en lo absoluto. Aquí se conserva el esquive de Jill adaptado del original; una combinación de L1 y el movimiento correcto del stick. No es una situación de timing, sino de habilidad y sí lo haces bien tienes segundo de ventaja increíbles para un disparo a la cabeza o un puñetazo limpio de Carlos al enemigo en cuestión.

Nunca terminé Resident Evil 3 en mi PlayStation porque (según yo) había que recolectar unas gemas de colores para abrir una reja o algo así. En el remake no hay ningún acertijo… ni siquiera hay que examinar un objeto como en la comisaría de la segunda entrega. Nada de eso, solo tienes que avanzar y prácticamente todo se resuelve solo. Definitivamente eso sí lo extraño del original, sobretodo por mi espinita de haber dejado incompleto el de PS1.

Adiós Raccoon City

Ya mejor has un buen Megaman, Capcom | Foto: Capcom

No podemos finalizar una reseña sin hablar de los apartados técnicos. Y bueno, Resident Evil 3 Remake se ve increíble y los contrastes entre los gráficos no son ninguna situación de emergencia. De hecho, creo que salvo la extrañamente pulida textura de los perros zombi, el resto no presenta nada extraño.

Los diseños de personajes, escenarios, enemigos y todo lo que podemos ver luce increíble.La inmersión del juego es impactante y se siente maravilloso recorrer una ciudad que acaba de enfrentarse al apocalipsis, por cuestiones de tiempo se siente menos devastada que en RE2, pero con una soledad particular para Jill y Carlos, sobretodo en el hospital.

Claro que me sigo quejando, igual que en el remake del 2, que solo hay como 7 u 8 diseños de zombis. De repente al zombi policía lo mate como zombi doctor, paciente, ciudadano promedio y cualquier otro oficio de Raccoon City. Capcom necesita castear más zombis para el remake de Code Veronica.

Jill Valentine es lo mejor de todo el juego | Foto: Capcom

En aspectos sonoros las quejas son inexistentes. Las voces en inglés son perfectas y la música es brillante. En ciertos instantes recordé algunas melodías, pero como si fueran inspiradas por cosas como The Walking Dead o las propias películas de Resident Evil (yo sí las vi todas y las disfruté). Seguramente RE3 Nemesis inspiró ambas y ahora solo es un ciclo. En fin, todo un deleite pasearme por Raccoon City con esa banda sonora y excelsa la mezcla de sonido.

Te extrañaba, Nemesis

No diría que Resident Evil 3 Remake no está a la altura de RE2R, creo que es el ajuste perfecto para el juego. Y regreso a mi idea original: siempre fue mejor el 2 que el 3.

Mi Nemesis todo precioso | Foto: Capcom

Tener tan presente Resident Evil 3: Nemesis hace que cualquier cosa que nos pudiera entregar Capcom sea menor a lo que esperábamos. Situación que terminó por afectar positivamente el remake de RE2. En el futuro la reinvención de Resident Evil 4 no nos va a gustar tanto como el de Code Veronica. Lo leyeron aquí primero.

¿Cómo concluir? Bueno, visitar Raccoon City en estos días no es para nada una mala idea.

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